Vallados

Los vallados son medios pasivos de seguridad, destinados a disuadir, detener, o, por lo menos intentar retrasar o canalizar las amenazas. Son elementos estáticos y permanentes que se utilizan para delimitar los terrenos y suponen una barrera para detener la penetración de intrusos que se utilizan para proteger el perímetro de la propiedad que se quiere aislar. Consisten en cerramientos de las instalaciones a proteger. Pertenecen a la anterior descripción las vallas, cercados y setos. Otros elementos, que también son estáticos, pero que tienen como función impedir el acceso a los edificios o a los lugares de especial seguridad, son las puertas, las rejas y los cristales.


Los principales elementos que conforman la protección de los perímetros pueden estar constituidos de madera, en la que el vallado estará formado por un conjunto de tablones o de estacas de madera, que se colocan en vertical y suelen terminar en punta o en forma redondeada. Las estacas se clavan al suelo y se unen, para formar la valla, por medio de otras maderas en horizontal, clavadas a las estacas verticales; de mampostería, en la que se utilizan materiales de albañilería para formar muros y paredes; y, de metal, en la que se realizan los cerramientos por medio de verjas, cercas metálicas y vallas. Las vallas metálicas están formadas por una malla de alambre, lo que se conoce como alambradas. En la actualidad, se utilizan vallas con cable sensor, normalmente formado por un micrófono de fibra óptica, que se adhiere a la valla existente, contando con que la misma se encuentre bien tensada e instalada. Se trata de un sistema de seguridad muy eficaz y fiable, aunque muy poco extendido. Para aumentar la seguridad de los cercados se pueden colocar alambradas y concertinas de alambre dentado en la parte superior de la valla. Ante un riesgo elevado resulta adecuado instalar un vallado doble en paralelo, dejando una distancia entre ambos de, al menos, seis metros, en cuyo pasillo se pueden instalar elementos electrónicos para aumentar la seguridad. Si el cercado es doble, resulta conveniente instalar un sistema de esclusas de acceso, de manera que, cuando se abra una puerta, resulte imposible abrir la otra, hasta que se cierre la primera. Para acceder a una zona que se encuentra totalmente cercada se recomienda acceder a la propiedad a través de puertas automáticas con apertura por control remoto.
La altura aconsejable de un cerramiento de seguridad es, de una altura mínima, de tres metros.

 

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